Us recomano la lectura d’aquest poema de Jeff Foster

Justo aquí,
ahora,
en este preciso momento,
tú no tienes
porqué “resolver”
el resto de tu vida,
no importa lo que digan
los demás.

En este momento
no necesitas todas
las respuestas,
ellas vendrán a su tiempo,
o no,
o quizás aquella pregunta innecesaria simplemente
se desvanecerá.

No hay prisa.
La vida no tiene prisa.
Sé como
las estaciones
del año.

El invierno no está tratando de convertirse en verano.
A la primavera no le urge
ser otoño.
La misma hierba crece
a su propio ritmo.

Las elecciones que vayan
a hacerse se harán
y en eso no tienes
ninguna otra opción.

Las decisiones
que se tomen
se tomarán,
los acontecimientos
se irán revelando,
sin embargo,
en este momento
tal vez no necesites saber las soluciones
o los resultados
o cuál es la mejor
manera de proceder.

Tal vez ese no saber
es un huésped bienvenido
al banquete de la vida.
Tal vez esa apertura
a todas las posibilidades
es un amigo muy querido.
Tal vez incluso la confusión pueda llegar a descansar aquí.

Y así,
en lugar de querer “arreglar” nuestras vidas,
en lugar de tratar de resolver cuidadosamente
lo imposible
y así completar
esa historia épica
de un ficticio “yo”, simplemente nos relajamos en el absoluto no saber, desentrañando todo en el cálido abrazo del misterio, sumergiéndonos profundamente
en el momento, saboreándolo plenamente con toda su singularidad
y grandeza.

Y entonces,
tal vez sin ningún esfuerzo, sin lucha ni tensión,
sin que “tú” tengas que involucrarte en nada,
las verdaderas respuestas surgirán dulcemente
en su propio tiempo.

Jeff Foster

Share This